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Por qué hoy se festeja el dia del golfista en Argentina

El 15 de julio de 1967, el argentino Roberto De Vicenzo ganaba el British Open con un score de 278 golpes en Hoylake. Fue esa hazaña que determinó que el Consejo Directivo de la Asociación Argentina de Golf, instituyera esa fecha como el Día Nacional del Golf.

Ese dia De Vicenzo, de 44 años, ganaba el campeonato de profesionales golf más antiguo del mundo. Fue en la cancha del Royal Liverpool, en Hoylake. Con 278 golpes, diez bajo el par, superó por dos al norteamericano Jack Nicklaus.

De Vicenzo fue sinónimo de 232 torneos conquistados en 18 países, más que cualquier otro profesional en el mundo. Un luchador de una extraordinaria mentalidad ganadora, famoso por la fortaleza de sus golpes y un juego en el green que lo privó de hazañas aún mayores. Un deportista de origen humilde, hijo de un pintor de brocha gorda, que dio incontables vueltas al mundo y terminó codeándose con presidentes, reyes, grandes artistas y magnates. Ante todo, Roberto era una persona de valores, de ésas con gestos que ya no se ven.

De Vicenzo se inició en el mundo del golf a los 8 años, como caddie. En 1933 jugó su primer torneo de golf y es considerado uno de los deportistas más destacados de ese país a través de todos los tiempos. Entre sus 232 torneos ganados se destacan 4 torneos del PGA Tour y el Abierto Británico.

Roberto De Vicenzo.

Sin embargo, no fue el Open British 1967 lo que lo hizo tan popular sino un grave error que cometió en el Augusta un año después. Al finalizar el torneo no revisó su tarjeta, completada por su compañero de línea Tommy Aaron, quien le había anotado cuatro golpes en el hoyo 17, en lugar de los tres para birdie que había hecho. De Vicenzo firmó y presentó la tarjeta con ese golpe de más.

En abril del 2013, en una entrevista publicada por el diario argentino La Nación así lo recordaba el episodio:  ”Ese dia, sin darme cuenta convalidé por error un golpe de más en mi tarjeta en el hoyo 17 y perdí la posibilidad de ganarlo. Cuando se detectó el problema (una mala anotación de Tommy Aaron), mi respuesta fue muy simple y entre lágrimas dije: Los reglamentos hay que respetarlos. Siempre creí que el único tonto había sido yo, entonces no le podía echar la culpa a otro. Y esa actitud fue la que me terminó abriendo las oportunidades para viajar por todo el mundo. Gané reconocimiento. Si yo hubiera dicho: Me hicieron trampa, las puertas se me habrían cerrado. Al final, terminó siendo el mejor error de mi vida”.

El golf me atacó desde chico -dijo De Vicenzo- era caddie, cuando terminaba corría a casa, tomaba algo y volvía a correr para llegar al colegio. Mi niñez tuvo esfuerzo y trabajo. Éramos ocho hermanos, yo el quinto, y cuando murió mi madre casi tuve que encargarme de los menores. Al más chico lo llevé varias veces conmigo cuando iba a jugar y, como se cansaba, lo cargué en los hombros un montón de veces, como si fuera una segunda bolsa”.

Estatua de Roberto De Vicenzo en la ciudad de Buenos Aires

El gran golfista obtuvo con 19 años en Rosario su primer título profesional. De ahí al plano internacional, el camino fue más sencillo. El sostenía que dio la vuelta al mundo 30 ó 40 veces. “Los viajes me enseñaron bastante más que geografía. Terminé de moldear mi carácter, conocí gente, incorporé conocimientos, pero me quedé con ganas de hacer turismo. El golf es severo, muy exigente. Además del entrenamiento, están los viajes, el desarraigo, la soledad, la distancia. Todo era esfuerzo; y el esfuerzo te ubica y te enseña

Respecto a su relación con el golf el gran Maestro sostenía que “Yo amaba el juego. Muchos lo quieren, yo lo amaba. Esa diferencia te lleva a hacer cosas que otros no hacen. Sea en un deporte o en la vida, a las cosas no hay que quererlas, hay que amarlas. Si uno ama algo, se esfuerza por eso sin sentir que se está esforzando. Y lo que más hay que amar es la vida, que puede ser muy linda. Hay que tener astucia, inteligencia, deseo, voluntad. Hay que desafiarse.”

Con respecto a la honestidad, Roberto De Vicenzo dice que con el engaño le sacas algo al otro y te sacas todo a ti mismo. Una trampa anula todo lo bueno que podés haber hecho antes. Si se respetaran reglas, reglamentos y leyes, el mundo sería mejor y la vida resultaría más agradable. Hay que ser correcto, aunque a veces no te convenga o duela. Y en el golf sobran los ejemplos…”

1 Comment

  1. Harold Patiño

    July 16, 2022 at 5:15 pm

    Gran ejemplo de superación
    Felicitaciones

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