fbpx
Connect with us

Hola, ¿qué estás buscando?

Planeta GolfPlaneta Golf

Planeta Golf

Nuestro hándicap – Segunda Parte

Por Marcelo Barba

Si fuéramos plenamente conscientes del handicap que llevamos, nos divertiríamos y (también) ganaríamos algún que otro torneo.

Pero eso… es un ejercicio ‘mental’ y somos pocos los que les dedicamos tiempo de práctica a las cosas que no se mueven, al cerebro y sus intrincadas formas de elaborar y relacionar las ideas.

Hay jugadores que no conocen (en realidad no aprovechan) lo que significa ‘cargar’ con un buen handicap, en términos de ventajas competitivas para un torneo.

En esta oportunidad vamos a focalizar la lectura y algunos de los consejos que surgen de la misma, sobre el porcentaje de aficionados más significativo, el segmento que se ubica entre los 18 y los 36 golpes de handicap (me incluyo dócil y felizmente en dicha lista…) y que, teóricamente corresponde a quienes están comenzando a transitar el camino del aprendizaje que esta disciplina ofrece.

Comencemos por reconocer algo especial:

Que un deporte como este, nos ofrezca a todos los que jugamos y competimos, un handicap o método para equilibrar nuestras habilidades y capacidades… es algo notable, diría que excepcional.

Es como poder desafiarle, de igual a igual, en una carrera de autos, al mejor piloto con su mejor automóvil de Fórmula-1, a competir con nuestro humilde coche de calle, contando a nuestro favor con tres o cuatro vueltas de ventaja (hasta 54, para compararlo con el Golf) y salir a la pista mientras él todavía está en el vestuario colocándose su ropa y zapatos…

Para nuestra tranquilidad, recordemos que inevitablemente pasamos, pasaremos ó ya nos encontramos transitando el mismo carril de aprendizaje que el de un Profesional, en sus inicios.

En Golf ninguno nació sabiendo cómo hacer para ejecutar un buen ‘Draw’…

Aquí sucederán cosas mágicas: Ningún veterano ó experto, se verá limitado a desarrollar sus habilidades al 100%, por el hecho de tener que jugar con un compañero principiante, con alto handicap.

Quizá su única molestia (la del experto) aparecerá por el tiempo extra’ que –eventualmente- podría demandarle al jugador novato para finalizar cada hoyo. Ese sería, en definitiva, el único argumento lícito de queja del experimentado, pero tanto éste último como el más ‘novato’ sin embargo, podrán desarrollar su vuelta contra la cancha misma, no entre ellos.

Un tenista avanzado, en cambio, se aburriría como una piedra al poco tiempo de querer jugar frente a un novato, que no le responda sus tiros, ni lo lleve a situaciones de compromiso, ni le presente ninguna posibilidad de medir (y gozar, por qué no) con su capacidad de juego. Probablemente todo terminará a los pocos minutos, sin posibilidades de que ninguno haya podido disfrutar del encuentro. Un real fiasco.

En Golf, a la hora de presentar las tarjetas todo se equilibraría matemáticamente.

De todos los tiros que hizo el jugador principiante (que supuestamente son muchos) se descontará la cifra que indica su handicap (que supuestamente también es alta).

RUS

La cosa puede complicarse, cuándo no… en el instante en que mágicamente, ‘olvidamos’ que tenemos más de un golpe por hoyo para ‘descontar’ y no entendemos cómo hacerlo. Más precisamente cuando, sin que lo podamos advertir concientemente, pretendemos entablar una absurda y ridícula competencia, con el que en ese momento juega de compañero y está haciendo cosas que nosotros -aún- no sabemos hacer, ni podremos realizar sino hasta que adquiramos experiencia a través de la práctica…

Ahí está…

Ese es el momento de la verdad, en que nuestro pequeño monstruo mental…, que estaba tan dormido en algún rincón oscuro del cerebro, se despierta y ahora pretende hacernos ejecutar tiros irracionales y desequilibrados para nuestra incipiente capacidad.

Paños fríos…  y que el monstruo vuelva a dormirse.

Aquí no se compite en contra del otro, sino contra la cancha. Tengámoslo presente.

Lo que digo, en la práctica debería traducirse en estos cambios de actitud:

  • Si en tal ó cual hoyo tenemos 1 ó 2 golpes de handicap, será inteligente de nuestra parte, utilizarlos y tratar de elegir el centro del green, en lugar del lateral donde efectivamente está la bandera y no asumir el riesgo de caer en el bunker o al agua…
  • Si fulano ‘pudo’ llegar con su hierro 3, ¿por qué no hacerlo yo?… y ahí vamos otra vez…
  • Pero la realidad es que fulano ‘pudo’, porque fulano ‘supo’; porque fulano ‘tuvo’ confianza en lo que hizo, y porque lo logró a través de práctica y experiencia (quizás también ello se refleje en su bajo handicap)
  • Adiestremos a nuestro pequeño monstruito para que piense que:
  • Si fulano ‘pudo’ con hierro 3, entonces… trataré de hacerlo con mi híbrido, que le tengo más confianza; ó mejor aún, intentaré llegar donde mi compañero, pero en 2 golpes, ya que mi handicap ahora me permitirá hacerlo sin arriesgar demasiado.

Lo mismo pasará sobre un green, cuando sin conocer mucho su superficie, nos tentemos a realizar tiros mágicos, que terminarán convirtiéndose en tres ó cuatro Putts… en lugar de ‘Pensar’ en arrimarla con el primero y embocarla con el segundo…

Cuando enfrentamos un venenoso Bunker, que nos presenta un ‘acantilado’ digno de Drácula, donde sumergidos en esa profunda tumba de arena, ni siquiera podamos ver el piso del green y cómo rodará nuestra bola; intuyendo la dirección del hoyo por la punta del banderín que apenas asoma por allá…

Estoy seguro que más de uno (me incluyo, definitivamente) en su momento, intentó sacarla con el primer golpe… y obviamente nos quedamos a vivir una corta temporada de dos ó tres tiros más en la arena para rescatarla definitivamente… en lugar de “Pensar”

Pensar, significará pensar en que tenemos hándicap de más y mirar hacia atrás… (por ejemplo)

Si señores, hacia donde ingresó nuestra bola, por el suave declive de pasto que la depositó en ese bunker; por donde también podríamos sacarla hasta con el Putter, aunque esto nos suene terrible para el ‘ego’ y nuestro férreo machismo nos impide retroceder.

Si mirásemos al bunker en sus 360° y eligiéramos el mejor lugar para quitarla, aunque debamos desandar los pasos (pensando en que tenemos suficiente handicap para “gastar” un golpe hacia atrás) seguramente terminaremos ahorrándonos un problema más serio a un costo mínimo.

He visto gente loca, me he visto a mí mismo haciendo las mismas locuras…

Tratando de sacar la pelota de abajo del pino con un ‘Driver’, sin ninguna posibilidad física de hacer swing (porque erróneamente supusimos, que con esa ‘herramienta’ recuperaríamos la distancia perdida). Sin palabras…  

El tiempo me enseñó, a los golpes (literal, ya que me cansé de hacer golpes inútiles) que en esos casos, es preferible usar nuestro hándicap y sacarla a buena con el Putter -ó declararla injugable- que perder tres ó más tiros a lo Tarzán, para lograr el mismo efecto.

También vi gente mucho más loca que la de abajo del pino…

Sí señores, al borde de una laguna por Ej., tratando de pegarle a una bola semi-sumergida, en lugar de hacer de cuenta que quedó a mil metros de profundidad, dropear una nueva y ejecutar un tiro limpio… sumándole la módica y humilde multa de un golpe.

Eso es a lo que llamo Pensar con mente de hándicap.

Sobre todo, cuando tenemos la posibilidad de ‘usar’ esos golpes de más cuando los necesitamos (administrándolos).

Yo mismo veía que, si existía una mínima posibilidad de pegarle a la bola desde el agua, me preparaba, tomaba un siete, me cuidaba de no apoyarlo ni tocar nada antes de darle netamente a la pelota… pero: a) No le pegaba; b) la hundía aún más; c) Me mojaba y salpicaba a 30 metros a la redonda; d) Inexorablemente tenía que dropear una nueva bola; e) Perdía una pieza que podría haber reutilizado (las pelotas son cada vez más caras) y f) terminaba sumando –en el mejor de los casos- 4 golpes en lugar de dos.

Un genio del Golf… mucho gusto.

Llevar un 36 de handicap, no significa una humillación deportiva ante nadie, lo mismo vale para un 25 ó un 18… y el que se les ocurra.

Lo que realmente hay que interpretar, es que, si los aprovechamos bien en cada hoyo que juguemos, obtendremos ‘esos’ golpes a favor, que se descontarán cuando hagamos las cuentas finales (Bruto – handicap = Neto)

Si un golfista con ‘36’, hiciera un doble boggie en un Par 4… (un Seis): !!Debería Interpretarlo COMO PAR…!; siete ejecuciones en un Par 5, también significará haberlo finalizado en PAR!!!

Pero cuesta mucho pensar en términos de hándicap…

Todos los que alguna vez ejecutamos un tiro de Golf –con 0 ó con 54 de handicap- siempre pretendimos llegar al green en un golpe y además, dejarla pegada a la bandera…

Estemos ó no de acuerdo, ó parcialmente conformes con esta propuesta de ‘Administrar’ nuestro handicap; a esta altura de la lectura, mi deseo personal es que no se confundan los comentarios hasta aquí vertidos, con una recomendación de resignación, ó una “postura conformista”, de comodidad deportiva.

Si desean ser agresivos; o, piensan que justo ‘ese’ día están iluminados; o se sienten convencidos de que pueden… pues entonces háganlo. No se queden atragantados con nada y prueben aquello que les apetezca.

El espíritu de estas líneas se orienta, más que nada, a otra actitud y recomendación:

A ser más fríos, frente a la posibilidad de utilizar todas las alternativas que tenemos a favor. Y justo el hándicap nos ofrece esa posibilidad. Se trata de un adiestramiento más psíquico que físico, de una invitación a analizar las posibilidades que nos brinda esta ‘ventaja formal’ (el hándicap) –cualquiera sea su nivel- y cómo, a través de su administración, vamos a forjar la disciplina de la reflexión, que inexorablemente debe predominar ante cualquier actitud o impulso.

Tal vez, alguna vez lleguemos -en otra vida- al “Cero” de Handicap; pero mientras suceda, no dejemos de pensar en el número actual y cuando lo hagamos, pensemos en usarlo bien, en saber cómo administrar ese gran regalo que nos ofrece el Golf, hoyo a hoyo. Hasta la próxima (el Hándicap – Parte 3).

2 respuestas a “Nuestro hándicap – Segunda Parte”

  1. Hugo Avatar
    Hugo

    Muy bueno el comentario. Parecía que me estabas viendo jugar. Me siento mejor sabiendo que no soy el único que se queda a vivir en el búnker. Gracias

    1. MARCELO BARBA Avatar
      MARCELO BARBA

      Hola Hugo, un placer que te hayas conectado y nos dejes tus sensaciones. En realidad más del 90% de las notas donde uno puede sentirse identificado, responden a nuestras “realidades amateurs”, que básicamente se parecen mucho, ya sea que caigamos en un bunker, en el agua o la saquemos de los límites del campo… todos inexorablemente transitamos los mismos caminos de práctica y aprendizaje, no hay otra alternativa…
      Muchas gracias por leernos y seguirnos como compañeros de desventuras.
      Un abrazo y cordiales saludos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 Comments

  1. Hugo

    marzo 14, 2024 at 4:13 pm

    Muy bueno el comentario. Parecía que me estabas viendo jugar. Me siento mejor sabiendo que no soy el único que se queda a vivir en el búnker. Gracias

    • MARCELO BARBA

      marzo 17, 2024 at 2:14 am

      Hola Hugo, un placer que te hayas conectado y nos dejes tus sensaciones. En realidad más del 90% de las notas donde uno puede sentirse identificado, responden a nuestras “realidades amateurs”, que básicamente se parecen mucho, ya sea que caigamos en un bunker, en el agua o la saquemos de los límites del campo… todos inexorablemente transitamos los mismos caminos de práctica y aprendizaje, no hay otra alternativa…
      Muchas gracias por leernos y seguirnos como compañeros de desventuras.
      Un abrazo y cordiales saludos

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PODRÍA INTERESARTE

Planeta Golf

Planeta Golf

Planeta Golf

Planeta Golf

Suscríbete a nuestro newsletter

Recibe todas las novedades y contenido exclusivo.