fbpx
Connect with us

Hola, ¿qué estás buscando?

Planeta GolfPlaneta Golf

Planeta Golf

Nuestro hándicap – Parte 1

Por Marcelo H. Barba

En esta primera parte (el tema da…) trataremos de responder la cuestión que muchos amigos, parientes, conocidos y golfistas (si, golfistas…) se preguntan: ¿qué cosa es el hándicap…?

Si recurrimos a una definición formal, podríamos encontrarnos con lo que se dice por Internet: “El hándicap es el sistema utilizado para asignar ventajas a través de compensaciones entre diferentes competidores de distinto nivel, de manera que se igualen sus posibilidades de victoria en contiendas deportivas”. 

Entendido desde otra visión (aquí va la mía, adelantando disculpas…), simplemente diré que el hándicap sirve para poder igualar el nivel de juego de los diferentes golfistas amateurs.

Con el hándicap se mide el número de golpes ‘de más’ que un golfista (amateur) necesitó para recorrer una cancha cubriendo sus 18 hoyos. Si necesitó ejecutar 100 golpes para esa vuelta (en un campo calificado como Par 72), entonces diremos que deberá otorgársele un hándicap de 28.

RUS

A este punto, digamos que esa ‘calificación’ que poseen los campos de Golf (federados), léase ‘Par 74’ o menos, proviene de una calificación que realizó una entidad como la Asociación Argentina de Golf (AAG), o las respectivas Asociaciones que rigen a cada país y que finalmente otorgan a dicho campo, ese ‘grado de dificultad’ (72 por Ej.) que también es interpretado como el total de ejecuciones necesarias para que un golfista cubra los 18 hoyos del recorrido.

Por ejemplo, si un jugador con hándicap = 24, jugase en un campo calificado como Par 70; tendrá 24 golpes adicionales para completarlo ‘en par’ (o sea, en 94 golpes).

Sin entrar en otras disquisiciones o acepciones del término inglés “Handicap”, diremos que normalmente éste hace referencia a una discapacidad física. Sin herir susceptibilidades, podríamos pensar que nuestro hándicap es, precisamente, nuestro propio nivel de “discapacidad-golfística”, medible y empírica.  

Gracias al fantástico equilibrio que el Golf ofrece, podremos entonces medir empíricamente (con una cifra obtenida matemáticamente) el valor real de dicha “capacidad” que, para los ‘amateurs’ como nosotros, comenzará en un 36 e irá disminuyendo (tendiendo a cero, o aún menos) con el tiempo, gracias a la adquisición de experiencias y habilidades en nuestro desempeño y experiencias deportivas.

Estos números y metodologías de cálculo son administrados por la Asociaciones de Golf de cada país y se nutren mensualmente de los resultados que volcamos en cada tarjeta de juego que firmamos y depositamos en cada club donde juguemos.

Ahora bien, la pregunta que sigue es: ¿cómo (de qué manera), ¿quién y cuándo nos asignará ‘oficialmente’ el hándicap que utilizaremos para desarrollar nuestras competencias?

Pues bien, en cada país y a nivel mundial, existen sociedades o instituciones rectoras y administradoras de este deporte, denominadas Asociaciones de Golf que, en forma local, nuclean a los clubes con sus jugadores amateurs y profesionales, para brindarles, además de otros servicios, un apoyo económico y logístico amplio, la posibilidad de representación oficial en otros países; una importante capacitación a profesores y profesionales; arbitrajes, interpretaciones, adaptaciones y divulgación de reglas locales e internacionales, y muchos etc.

Entre esas y otras cosas, la Asociaciones tienen la responsabilidad de recibir y procesar mes a mes, las tarjetas con los valores (cantidad de golpes efectuados) de los jugadores, clubes a los que pertenecen y torneos jugados, en cada mes del año, acumulando y calculando para cada período, esa famosa cifra (hándicap) que finalmente se publicará y otorgará a cada jugador.

Según lo normado, ese número surgirá de la aplicación de un algoritmo público y conocido, que considerará una cantidad mínima de tarjetas presentadas durante un período dado; a las mejores puntuaciones obtenidas; y a los totales de golpes sumados en cada una. Todo se medirá en promedios.

Luego de obtener un resultado final y compararlo contra una tabla de diferenciales surgirá, en definitiva, el valor del hándicap de cada uno de los golfistas matriculados. Parece complejo, pero en realidad es sencillo de calcular.

El otro punto a analizar, tratando de encontrarle una aplicación concreta a nuestro hándicap, será estudiar cómo y en qué momento podremos aprovechar esa “ventaja oficial” para jugar más cómodos y tranquilos…

Súmese
Dirección: Diego Mémoli
Celular +54 11 4075-6981
contacto@planeta.golf

Esta particularidad se dará, precisamente, cuando por Ej., juguemos en la modalidad “Fourball” donde seguramente compartamos nuestra tarjeta en pareja y haremos valer las “ventajas” más importantes en los hoyos donde el hándicap lo permita (el Starter es quien nos ajustará nuestro hándicap para cada torneo de ese tipo y nos indicará en qué hoyos podremos descontar golpes).

Pero ya entramos a la “Parte-2” de un próximo capítulo de Nuestro Hándicap. Tengan algo de paciencia y no se pierdan lo que viene… como dicen en la tele.

Hasta la próxima..!!

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PODRÍA INTERESARTE

Planeta Golf

Planeta Golf

Planeta Golf

Planeta Golf

Suscríbete a nuestro newsletter

Recibe todas las novedades y contenido exclusivo.