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¡Ay, Agua! El terror líquido de todo golfista

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Por Marcelo H Barba

No debe haber ningún golfista Profesional o Amateur, que al preparar su tiro para cruzar el agua no sienta (aunque sólo sea por un instante) un estremecimiento o chispazo de duda sobre la perfección, la potencia y el resultado final del vuelo de su tiro. Recién nos tranquilizaremos cuando veamos a la bola rodando del lado seco.

Observar a los más experimentados, inclusive, ver que ellos también se equivocan y cada tanto hunden alguna pelotita, por lo menos le trae algo de paz a mis sentidos… porque me hace apreciar que son tan humanos como nosotros y que de vez en cuando, se permiten cometer errores típicos del Golf.

En una cancha diseñada con cierto equilibrio, enfrentaremos trampas tradicionales (arenas, fuera de límites) y más de un par de lagunas o superficies de agua. Es necesario e inevitable para mantener el equilibrio que tanto menciono en esta disciplina.

Al decir equilibrio, intento transmitir que no todos los hoyos deberían presentarnos trampas de agua, o por lo menos, no hacerlo de una manera frontal en nuestro recorrido hacia cada bandera. Pero que las hay, las hay…

De hecho, existen campos de Golf que se caracterizan por su inusitada cantidad de lagunas y zonas de juego por las que atraviesa algún riacho, que con su sinuosa trayectoria va y viene por la mayoría de los hoyos. Sabiendo esto, no nos quedarán más opciones que aceptarlo y jugar con la cuasi-certeza que sumergiremos alguna bola.

Escuché y leí que, uno de tantos consejos para evitar el temor natural de enfrentar el agua, es imaginarse que no existe, que en realidad es una superficie sólida, sea de pasto, tierra o asfalto, no importa. Aunque para mí forma de ver, el problema -si es que se considera un problema- no debería eludirse sino enfrentarse; porque el agua seguirá siendo agua, bien líquida, atractiva y desafiante.

Entonces: ¿Por qué motivo intentaremos meter en nuestra mente una fantasía para disfrazar la realidad…? Estemos concentrados sólo en la ejecución que pretendemos hacer y eso es lo que vale.

Es verdad que cuando uno se para frente a cualquier charco, el primer pensamiento que nos invade, es cómo hacer para llegar ‘volando’ a la otra orilla; seguidamente nos preguntaremos: qué palo usar… Pero segundos más tarde (cuando la razón y el sentido común les ganan a las dudas) comenzamos a evaluar con detenimiento- otras variables como la distancia entre nuestro punto de ejecución y la zona de ‘aterrizaje’; el viento que eventualmente pueda jugarnos en contra; el ’lie’, que ahora que lo miramos más tranquilos podría generar otro problema en la ejecución, en fin… hasta llegamos a concluir, por ejemplo, en que no contamos con “ese” palo que sería el más adecuado para pasar sin problemas.

Acaso alguien también nos haya aconsejado cierta prudencia (no solamente para el agua, sino para cualquier tiro), al decirnos que, si no estamos plenamente convencidos del palo que usaremos para realizarlo, probablemente no haremos la mejor ejecución y deberíamos analizar otras alternativas, como por ejemplo, hacer dos ejecuciones. Y la verdad es que hay más opciones que nos permitirán sortear el agua, evitar la pérdida de la pelota y el costo de la multa asociada a nuestro creativo clavado.

La cuestión esencial, es identificar al agua como un obstáculo más, tan difícil o más fácil que la arena, pero seguirá siendo una trampa a evitar por arriba o por los costados.

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Hace tiempo dije que el aumento de los niveles del agua, en algunas lagunas donde juego normalmente, se debe principalmente a la gran cantidad de pelotas que arrojé… Hasta llegué a comprarles mis propias pelotas a los chicos que las pescaban, las reconocía por la marca que les hago.

El agua que más debería preocuparnos, en este análisis casero, es la que enfrentamos en la línea de tiro. Podrá esperarnos a la salida del hoyo, a pocos metros, o a mitad del recorrido, o antes de llegar al green, o justo por detrás del mismo, con lo cual las estrategias a tomar parecerían circunscribirse a un tema de precisión con la distancia.

Para cada una de las situaciones anteriores existen ‘salidas’ que pueden practicarse, como la más fácil y directa, asumiendo que algunos digan que es la más cobarde… dejar la pelota corta del agua con el 1er tiro. Este es el caso cuando el borde del agua se encuentra cerca de las 120 yardas del tee (siempre que podamos manejar esa ejecución), porque si a esas 120 yardas le sumamos lo que mide el ancho de la laguna a cruzar, pues no habrá forma de llegar “de aire” a la otra orilla.

Mientras jugaba y conocía nuevos campos de Golf, me propuse analizar aquellos con lagunas y pequeños brazos de ríos que los cruzan, llegué a una conclusión propia y obvia: son muchos, pero además, que siempre existe y se puede encontrar alguna alternativa de ejecución por una zona o camino lateral para evitar la laguna. En estos casos, sacrificaremos distancia, pues la línea del objetivo dejará de ser la del hoyo.

Pero a no desesperar, porque, como si se tratase de una constante, siempre aparecerá la posibilidad de apuntarle a algún sendero por donde cruzan y pasan jugadores o las máquinas de mantenimiento, que nos permitirán llegar a la otra orilla. Inclusive, hasta podríamos encontrarnos con algún bunker para hacer una escala-seca y desde allí, triangular sorteando a la laguna por ese costado.

Quizás la zona más dudosa, es cuando el agua nos espera por detrás del green… Ahí nos veremos en apuros, obligados a no pasarnos y tratando de frenar la pelota antes que caiga (al agua), ya que, dependiendo del viento, de la posición de la bandera, de lo rápido que corra sobre la superficie y de la caída que tenga el green, que por lo general es hacia el agua, harán que la dejemos exageradamente corta del hoyo, hasta nuestro propio temor nos ayudará a frenarla.

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Mis buenas (pocas) y malas (muchas) experiencias son variadas. Como siempre, rescato los consejos profesionales de quienes saben mucho y nos enseñan seriamente el Golf. En ese sentido, aparece del infinito mí siempre respetable y confiable profe diciéndome: parado al lado del agua toma 1 o 2 palos de más de los que estabas dispuesto a pegar; ejecuta al 80% de la potencia. Con esa acción te estarás asegurando volar por encima, sin forzar tu swing y sin importar si te pasas algunos metros. En realidad, quería convencerme que hiciera una ejecución suave con potencia, sin ‘destartalarme’.

La otra cuestión que le escuché decía: “¿Por qué apuntas recto a la bandera desde la parte más ancha del lago, si puedes hacerlo hacia otro punto menos complicado (donde se angosta el lago, por Ej.), y desde allí ‘llegar seco’ y con mayor confianza al green…?”

Cuando juego por primera vez en un campo desconocido, tengo la manía de observar el trazado del hoyo antes de comenzar, ya sea desde el dibujo que muestran las tarjetas que algunos clubes le imprimen, o desde el cartel de cada hoyo donde además de su número y del hándicap, se muestra el desarrollo con las zonas de arena y agua que posee.

Si tuviera que extractar lo bueno que aprendí del “Agua” sintetizando mucho las ideas, diría que se reduce a analizar estrategias, que, como en las otras cosas de la vida nos piden destreza, imaginación, creatividad y valentía. Aquí también habrá que adelantarse al suceso, trazando un plan para el momento previo a la ejecución, observando no sólo el agua, sino el entorno que la delimita, sus pendientes, barros, cortes abruptos y zonas de alivio por donde podríamos ‘triangular’ el tiro, cuando advirtamos que podría complicarse un cruce recto y limpio.

Mientras ascendemos por esta larga escalera del aprendizaje… aprovechemos para administrar nuestra ansiedad, negociando con la cancha, sus trampas de una forma más ingeniosa, es decir, transformando los desafíos de potencia en ejecuciones de precisión hacia zonas de menor riesgo. Aunque a priori, creamos que con esa acción perderemos algún golpe (es cierto), pero por lo menos, no sumaremos multas ni hundiremos más pelotas (y con el precio que tienen…).

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Dirección Diego Mémoli
dmemoli@thelabmakers.com

Buen Golf para todos, con poca agua y mucha diversión con amigos !!

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